Comenzó la construcción de un gran shopping frente al aeropuerto

11.03.2012 10:00

por LA CAPITAL

 

Desde comienzos de año, el entorno del aeropuerto inició un proceso de transformación urbana: un grupo de empresarios comenzó la construcción de un nuevo shopping justo enfrente de la terminal y conectado al enlace vial con la ruta 9 y San José de Calasanz (continuación de Mendoza). El centro comercial, que se suma a los dos grandes que ya tiene la ciudad (Portal Rosario y Alto Rosario), contará con supermercado, 40 locales, 42 oficinas, consultorios y una playa de estacionamiento para 350 vehículos. La inversión será de 8 millones de dólares y, según estimaron los emprendedores, la iniciativa quedará habilitada en marzo del año próximo.

Se trata de Fisherton Plaza Open Mall, que estará emplazado en un predio de casi cuatro hectáreas estratégicamente frente al aeropuerto y hacia el este. Sobre fines de enero ya comenzaron los movimientos de suelo y para abril está prevista la construcción de la estructrura propiamente dicha. El desarrollador del inmueble es Rusitano, una firma conformada totalmente por capitales locales que recibió el okey del Concejo Municipal y que debe a futuro abordar un sector público a resolver en conjunto con la Municipalidad.

Según aclaró el titular del emprendimiento, Adrián Raguza, "el súper no superará los 1.200 metros cuadrados con lo cual se ajusta a la normativa provincial". Y agregó: "Por los estudios de mercado que realizamos existe un público de referencia de unas 190 mil personas del nivel ABC1 de Rosario más otro 60 por ciento que habita la zona. Aprovechamos la falencia del lugar ya que faltaba un centro de servicios por proximidad". Además, el empresario confirmó que Rocío Guirao Díaz será la imagen del nuevo shopping.

En otro orden, el megacomplejo deberá contar con una fuerte inversión en obras de saneamiento, desagües, alumbrado público y servicios. La firma Rusitano propuso 12 meses de plazo para culminar la iniciativa.

Hacia el noroeste. El centro comercial no será una isla dentro de la zona noroeste. Por el contrario, Rosario crece hacia este sector donde hay terrenos en disputa entre desarrolladores urbanísticos y agrupaciones que defienden el derecho a la tierra de los vecinos de allí.

La mudanza de colegios privados,y comercios pretende darle una continuidad a la ciudad en su límite con Funes a través del eje conector aeropuerto de Fisherton. Con barrios cerrados y abiertos en crecimiento y por concretarse, el boom de la zona ubicada entre la avenida Jorge Newbery, la ruta 9 y el límite del municipio enfrenta el desafío de contar con infraestructura sanitaria, servicios, plazas, conectividad, centros de salud y más escuelas.

En carpeta. Unas cuadras más para la ruta 9 y a la altura de Ugarteche y Eva Perón (al 8.900) el ex top ten del tenis Guillermo Coria y el jugador de fútbol Lucas Bernardi se involucraron en la adquisición de 5.500 metros cuadrados, justo enfrente a la academia de tenis de Coria. El plan que presentaron ante la Secretaría de Planeamiento municipal y el Ministerio de la Producción provincial contempla un centro comercial en planta baja, tres pisos y dos niveles de cocheras subterráneas.

El área edificable ronda los 25 mil metros cuadrados cubiertos y el objetivo es albergar 120 locales comerciales y 410 cocheras, con una inversión de 25,5 millones de dólares y un plazo de 36 meses de obra. Se incluye además la radicación de un supermercado y un patio de comidas, pero la iniciativa choca con la ley provincial de grandes superficies comerciales, que prohíbe la radicación de un emprendimiento de este tipo: allí sólo podrían habilitarse 1.200 metros cuadrados de actividad comercial.

El último barrio cerrado. La zona tiene barrios abiertos y cerrados ya consolidados como Aldea, Country Golf Club y Aldea tenis, que se alternan con San Eduardo y Hostal del Sol. Pero hay más ideas en carpeta. Según indicó la ex secretaria de Planeamiento, Mirta Levin, el último proyecto prevé 76 hectáreas delimitadas por Baigorria, García del Cossio, Milicianos Rosarinos y el bosque de los Constituyentes. Es un barrio cerrado con 286 lotes y 8 lotes de 5 mil metros cuadrados para hábitat social.