Desalojaron terrenos en Nuevo Alberdi

29.02.2012 22:56

 

por EL CIUDADANO

Tras los incidentes de ayer por la noche, esta mañana, finalmente, fueron desalojados los terrenos ocupados en Nuevo Alberdi. Sin embargo, el futuro de las familias que estaban ahí todavía resultaba siendo un misterio. Por un lado, David Sánchez, director de Control Urbano, afirmó que luego de un censo llevado adelante por el área de Promoción Social las casillas fueron desarmadas y a las personas se les iba a dar un techo en alguna dependencia municipal o contratada. Pero por el otro lado, aquellos que estaban ocupando negaron los hechos. Es más, dijeron que no habían pasado por ninguna instancia de negociación y que tampoco tenían dónde pasar la noche. “Habrá que ocupar la calle”, vaticinó Miguel, miembro de una de las familias.

El predio, ubicado entre las calles Sánchez Granel, Suárez, Fontana y Grandoli, comenzó a ser ocupado el lunes por la tarde; y fueron los propios vecinos de la zona quienes denunciaron la “usurpación” ante los medios de comunicación.

Anoche, la Municipalidad había logrado “despejar el 80 por ciento” de la superficie en conflicto, dejando para hoy por la mañana la continuidad del operativo. Así, cerca de las nueve, el área de Control Urbano, junto con un equipo técnico de las áreas sociales de la Municipalidad, se hicieron presentes en los terrenos sobre el ingreso a la ruta 34. “La gente accedió a un censo para después comenzar a despejar el terreno y desarmar las casillas”, explicó David Sánchez. Según él, fueron seis las familias que pasaron la noche en el terreno, y fue a esas seis familias a las que se les adjudicó un “problema real”. “Hasta ver cómo solucionar esto, esta noche van a tener techo en alguna dependencia municipal o algún lugar contratado. Mientras tanto, en el terreno va a quedar una guardia permanente a modo de prever nuevas ocupaciones”.

Sin embargo, existe otra perspectiva del hecho: la de las personas que estaban siendo desalojadas. En diálogo con El Ciudadano, Miguel, miembro de una de las familias que ocupó el predio, dijo que el diálogo entre las partes no había existido. Negó las negociaciones, el censo y el techo prometido, y sintetizó: “Fue desalojo o desalojo y ahora no tenemos a dónde ir”. Las razones de este grupo de gente acerca de por qué tomar el lugar no difieren de las de otros conflictos: familias jóvenes que viven hacinadas y no tienen la posibilidad de acceder a una vivienda propia.