Ellas se animan más a denunciar a los violentos

03.03.2012 23:04

Por Florencia O´Keffe para LA CAPITAL

 

Las rosarinas denuncian más que antes los hechos de violencia que sufren. El teléfono verde, un 0800 que recibe llamados de mujeres víctimas de agresión psicológica o física por parte de sus parejas o ex parejas, recibió durante 2011 el 51 por ciento más de consultas que en 2010.

En la Comisaría de la Mujer las denuncias por violencia familiar también aumentaron, de 437 en 2010 a 475 en 2011. A esto hay que sumarle un dato relevante: sólo en enero y febrero de este año fueron 132 las mujeres agredidas que recibieron asistencia.

Las mujeres hablan más porque gracias a la difusión de la problemática de la violencia de género conocen mejor sus derechos. Además, tienen lugares y profesionales a los que recurrir. Pero también porque son más conscientes de que los insultos y los golpes pueden llevarlas en algún momento a la muerte, de ellas; o de su familia.

Así lo manifiestan los especialistas en el tema, quienes afirman que cada vez que los medios de comunicación informan que un hombre asesinó a su pareja o ex pareja los pedidos de auxilio se multiplican.

"La cantidad de intervenciones que tenemos se incrementa año a año y mes a mes", explicó Mariel Arévalo, titular de la Comisaría de la Mujer, quien agregó que "es frecuente que una chica o señora llegue y nos diga que tiene miedo de terminar como la de la tele". En Rosario, el año pasado ocho mujeres murieron víctimas de la agresión de un varón. En su mayoría se trataba de ex parejas, lo que desnuda la complejidad de poner un límite concreto a la violencia.

En diciembre pasado un caso conmovió particularmente a los rosarinos: un hombre mató a sus dos pequeños hijos para vengarse de su ex mujer. Como sucedió en Buenos Aires con Tomás Santillán, un niño de 9 años al que la ex pareja de la madre mató para dejarle un siniestro mensaje: "Pegarte donde más te duele".

"No sabemos en forma fehaciente si aumentaron los casos de violencia, sí registramos que las mujeres los denuncian mucho más y también que el nivel de las agresiones es cada vez mayor, con ribetes espeluznantes en algunos casos”, reconoció Andrea Travaini, directora del Instituto Municipal de la Mujer, área de la que depende el Teléfono Verde.

Pedir ayuda. La edad promedio de las mujeres que se comunican al 0800-444-0420 es de 34 años, “pero también llaman señoras de 70 o chicas de 15”, reveló la psicóloga Beatriz Galizia, una de las especialistas que integra el Programa de Prevención y Atención de Violencia de Género impulsado por la Municipalidad de Rosario. En ese 0800, en 2010 hubo 2.339 llamados y en 2.011 la cifra trepó a 3.530.

   Galizia, al igual que las profesionales que conforman los equipos asistenciales, atiende el teléfono, brinda información y contención a las mujeres, las convoca para una entrevista personal y las asesora sobre sus derechos y opciones para cortar con los hechos de violencia. También se ofrecen talleres y charlas en los distritos municipales. “Buscamos hacer un seguimiento de cada caso, porque no sólo se trata de hablar o denunciar las agresiones sino que además es fundamental que sostengan la decisión cuando toman la iniciativa de alejarse del hombre que las maltrata”, manifestó la psicóloga.

   “Muchas se comunican una vez y no lo hacen más. O llama la hermana o la vecina y ellas recién se animan un año después”, expresó. La profesional dijo que “el hecho de que se pongan en contacto con nosotros ya está hablando de que esa mujer está en riesgo, de que no da más, de que quiere hacer algo para vivir de otra manera. Es un hecho auspicioso, pero es importante también que no pierdan el contacto. Nosotros podemos darles respuestas”, enfatizó.

Antes de que sea tarde. Arévalo, en tanto, comentó que en los últimos años las rosarinas están más dispuestas a denunciar a los violentos. “Reconocen que merecen una vida libre de todo tipo de violencia”, remarcó. “Esto permite que se acerquen cuando todavía se está a tiempo de intervenir de la mejor manera para evitar situaciones aún más complicadas”, señaló.

   De todos modos, agregó: “Lamentablemente, todavía llegan mujeres en shock o muy golpeadas, que han estado expuestas por años a situaciones gravísimas que suelen terminar de la peor manera”.